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A cada luna nueva, era imprescindible sacrificar un hombre, para que el Minotauro pudiera alimentarse, pues subsistía gracias a la carne humana. Sin embargo, y cuando este deseo no le era concedido, sembraba el terror y la muerte entre los distintos habitantes de la región. Teseo, único hijo del rey de Atenas, Egeo, se arriesgó su propia vida con tal de librar a la ciudad de aquel horrible futuro. Tenía que matar al montruo y lograr salir del laberinto. Una apasionante aventura de honor, amor y valentía en esta extraordinaria novela gráfica.